EL SEÑOR DE LOS ANILLOS Y LAS CRÓNICAS DE NARNIA... grandes obras, veamos diferencias.
No hace mucho, ha tenido lugar el estreno de una película que es comparada por muchos con la trilogía de J.R.R. TOLKIEN. Hablamos de "Las Crónicas de Narnia".
A parte de su parecido en cuanto a hablar de otro mundo, o a seres fantásticos, hay otro lazo que las une. El autor de esta obra es C.S. Lewis, que fue muy buen amigo de Tolkien. Dos grandes autores, dos grandes películas. Ambos fueron grandes amigos en Oxford y formaron parte de un grupo de carácter informal que ellos llamaban los "inklings", que es un juego de palabras que podríamos traducir por "los que mojan la pluma en tinta". Tolkien y Lewis se animaban mútuamente a escribir y se parecían mucho en sus gustos de lectura, ya que ambos adoraban los mitos nórdicos y la literatura medieval.
Pero también podemos hablar de sus diferencias, y es que no todas sus ideas y no todas sus obras guardan este parecido. Su primera diferencia era la religión. Tolkien era desde su nacimiento un católico, y en cambio, Lewis se crió como protestante, era incrédulo y tenía grandes prejuicios. Lewis mismo dió una declaración sobre esto "Desde mi primer ingreso al mundo, se me había advertido que nunca confiara en un papista, y cuando llegue a la Facultad de Inglés, que nunca confiara en un filólogo: Tolkien era ambas cosas". También se ha dicho que Tolkien publicó poco, mientras que Lewis mucho.
Es posible que sus diferencias les llevasen a una amistad en la que uno complementaba al otro.
Pero centrándonos en la diferencia entre ambas obras, yo que he leído el Señor de los Anillos muchas veces, y he echado un vistazo a "Las crónicas de Narnia", y una diferencia fundamental es que Tolkien se recrea mucho en las descripciones y explicaciones de los personajes principales, mientras que la lectura que presenta Lewis es más ligera y rápida.
Es esta la principal diferencia, puesto que los más pequeños podrían disfrutar más de la lectura de Lewis, mientras que la de Tokien podría resultar pesada.
Además, Lewis se centra más en una fantasía "blanca", es decir, en los obstáculos vencidos con valor y el bien gana siempre, y aunque en el libro de Tolkien el bien gane también, vemos más oscuridad, más dolor y a los personajes a punto de rendirse. Tolkien no se dedicó solo a escribir un libro fantástico, sino que creó metáforas de la vida real, el bien que debe unirse contra el mal para acabar venciendo con sacrificios enormes.
0 comentarios